nada impide a santiago hacer lo que más le gusta: correr. corría de pequeño, corría cuando se casó y, cuando sus niños nacieron, corrieron con él. corría cuando se fueron de casa y sigue corriendo. será porque el camino que es la vida lo quiere apurar al máximo, y llegar todo lo lejos que pueda, o será que sólo le gusta correr.
es lo que tiene. no hay nada que hacer. tal vez porque se entendían mejor. o sólo porque eran de la misma naturaleza. la sombra de julia decidió abandonarla por una mancha negra de formas masculinas y ni toda la belleza que la chica podía desplegar fueron suficientes para hacerla volver.
por fin terminaron las ferias de alcalá... y tras terminar agotado, me dió por contar los números del trabajo que habíamos hecho durante esa larga (aunque en momentos divertida) semana. Éstas son las estadísticas para los amantes de los números:
Durante las ferias (9 días), los fotógrafos de Diario de Alcalá (Sandra Santiago, Javier Luengo yJavier Cardenete) hemos disparado un total de 15.037fotografías.
Sandra Santiago ha disparado 6.718 fotos, repartidas en51 temas diferentes.
Javier Luengo2.605 en25 temas (trabajando dos días y medio menos)
yyohe levantado el espejo en 5.716 ocasiones, repartidas en 68 temas.
Sinceramente, no he querido contar el numero de fotos publicadas por ser un trabajo de chinos y otras razones profesionales, pero sin duda han sido muchísimias. Las horas de trabajo tampoco las quiero contar para no llorar.
Y entre todas creo que éstas son las imágenes más post (aunque casi me rompo el cuello para conseguir los contraluces) Concierto de Pitingo:
llegaron con mal pie a milano centrale... horas de espera por un tren que no parecía salir nunca tras una noche de frío y duro suelo de aeropuerto. italia se resistía a su llegada, y no se lo puso nada fácil, se mostró fría, dura, de piedra sucia, como esa estación en reforma por la que los viajeros transitaban sin hacerles caso.
Empataban, apenas quedaban unos segundos... Chema recibió la pelota, saltó, giró sobre sí mismo y lanzó con todo el ímpetu que le quedaba tras un agotador partido de balonmano playa. Detuvo el portero. Chema, en la arena, sudaba frustración, y, aunque en la prórroga se impusieron (o no, que más dá) hasta la ducha y un buen rato después no consiguió quitarse el amargo líquido del fallo. Lo grande es que al día siguiente volvió a jugar, como si nada.
Sólo uno de ellos lo contó. Podría llegar a comprender a las dos partes, pero eso sería una paradoja porque casi siempre sólo uno de ellos vive para contarlo. Es una pena que un espectáculo tan profundo esté tan ligado a la muerte y el sufrimiento; es bonito, pero demasiado trágico, así que me declararé neutral, consternado y conmovido a partes iguales.
Sin duda, uno de los momentos post más claros de la historia fue aquél en el que, en las tierras yermas cercanas a Chernóbil, una semilla ingenua siguió con la idea de conseguir su objetivo y no tuvo más remedio que germinar. Así, entre los terrones pardos de arena inerte un pequeño punto verde se abrió paso sin saber lo injusta que la vida había sido con él al elegir el espacio-tiempo que debía ocupar. Sin embargo, aunque no he estado allí ni lo sé con certeza, seguro que la vida ha sepultado el suelo a pesar de la radioactividad. La foto es uno de esos ejemplos (miles) en los que los fotógrafos nos aprovechamos del talento de otros artistas y conseguimos imágenes que conceptualmente no nos corresponden. Gracias a quien diseñase este muro para una exposición sobre Chernóbil.
llevo varios días con esta canción en la cabeza... hace tiempo que quería poner alguna foto de esta actuación, y no sabía con cuál quedarme... así, he decidido combinar ambas y casi, casi, cuentan una historia...
A Alberto le gustan Los Simpsons; precisamente el capítulo de hoy le ha hecho reflexionar. Por su mente transita la idea que Lisa Corazón de León, la muñeca que la pequeña amarilla diseña para hacer competencia a Stacy Malibú y sus estereotipados valores, le ha dicho a la única niña que la ha comprado. A Alberto se le repite en la cabeza, como si le tirasen una y otra vez de un cordón que colgase en su espalda, la frase aproximada: "... con confianza en tí mismo podrás conseguir lo que te propongas..." Alberto reflexiona cómo el imperialismo cultural nos llena de falsas expectativas y valores manipulados a través de canales libres de sospecha como la televisión o las películas de Disney.
Mientras, una sensación que no acierta a adivinar le advierte que va a necesitar algo más que confianza para conseguir lo que se propone.
Y ya que hablamos de películas de los 50... como a Ingrid Bergman, nos dio la sensación de que vivir (o estar) en Stromboli era vivir (o estar) continuamente bajo la amenaza de un volcán, y que sólo había una salida posible...
Como una película de los años 50. Así fue el amor entre ella y él. Algo complicado, algo peligroso y algo llameante como un sol en B/N. Pero este thriller tiene, como muchos, un final amargo... aunque a pesar de todo, por muy sola que él la haya dejado, algo brilla en sus ojos. De una manera u otra se ha encontrado con algo que buscaba hace tiempo: Ella misma.
Todo lo post, aunque no se aprecie, tiene un componente que invita a la alegría, a la ilusión, al renacer... como las ramas muertas de los árboles en invierno que sin darnos cuenta dan un primer brote verde. No todo iba a ser serio en este blog. De vez en cuando se cazan imágenes curiosas y graciosas. Os pongo unas cuantas: